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viernes, 1 de agosto de 2014

Gamificación 100 % Psicología (NO TECH)

Me va esto de Gamificación y por eso hoy también hago una entrada sobre esa temática. Además, estoy de estreno pues, desde hace poco soy miembro de la Asociación Nacional de Gamificación y Marketing Digital (ANAGAM) y he tenido la oportunidad de escribir un artículo para su blog.



Para no repetirme mucho, pues te dejo aquí el artículo, pero sí que me gustaría escribir de nuevo mis conclusiones al respecto:
  1. A la gente nos gusta pasarlo bien, eso está claro. Las cosas aburridas se hacen a desgana, o con prisa, o se abandonan antes de lo que se debiera (recuerda tu último propósito de comer sano).
  2. Somos los únicos seres vivos capaces de reinterpretar nuestro entorno, es decir, de buscar lo positivo incluso en situaciones que casi no lo tienen.
  3. Para modificar nuestro comportamiento es necesaria motivación, que puede provenir de nosotros mismos (motivación intrínseca, la más potente) o de fuerzas exteriores, como los incentivos, premios, castigos.
  4. La ciencia que estudia la conducta humana ya existe y se llama Psicología.
  5. Antes de que existieran los videojuegos la gente ya se divertía, incluso sin cacharros electrónicos. Seguro que tu abuelo te habló alguna vez de saltar a la cuerda, el escondite u otros juegos hoy casi desaparecidos.
  6. Hacer algo no es divertido sólo porque utilice la tecnología, tiene que estar disseñado y orientado hacia las personas. Recuerda tu última pelea con un parkímetro de zona azul, de los nuevos, en los que tienes que recordar la matrícula de tu coche y teclear tu vida entera.
  7. Gamificación es utilizar nuestras ganas de pasarlo bien para mejorar cosas que son aburridas pero que tenemos que hacer igualmente.
  8. El diseño de las tiendas IKEA es 100 % gamifiicación SIN tecnología, al igual que los restaurantes temáticos o las sopas con letras en vez de fideos.
  9. Todas las organizciones pueden implementar estrategias de Gamificación, independientemente de su tamaño y grado de desarrollo tecnológico. Se trata de conocer el comportamiento humano y adaptar los productos o servicios para que sean fáciles de utilizar, divertidos y útiles.
  10. Por fin se empieza a pensar que el trabajo o cuidar la salud también puede transformarse (gamificarse) para que sea algo entretenido (seguramente no desternillante, pero al menos no una tortura china). A todos nos interesa eso, ¿verdad?

Como siempre, pásalo bien.
María Gutiérrez

Socia de ANAGAM

lunes, 31 de marzo de 2014

¿Tienes lo que te mereces?

La semana pasada un amigo me contaba lo bien en la vida: tenía una familia sin problemas, dinero suficiente para muchos lujos y trabajaba en algo que disfruta a cada momento. Está claro que es de agradecer el ver cómo a alguien cercano lo pasa tan bien, pero lo que más me llamó la atención fue su argumento de por qué le pasaba todo eso: "la gente tiene lo que negocia, no lo que merece". Implícitamente, estaba diciendo que él no esperaba a verse merecedor de las cosas para ir a por ellas, sino que negociaba día a día para conseguirlo y mantenerlo.
Y ahora tú, ¿tienes lo que mereces? Puede que también te hayas creído que hay que estudiar mucho, esperar, no "dar la lata", dar los pasos necesarios, no precipitarse, ir por el caminito y, al final, conseguirás tu reconocimiento. Ahora evalúa, ¿cuántos años tienes?¿realmente has conseguido lo que se supone que mereces?
Si la respuesta es negativa, pues cambia de estrategia y comienza a negociar. ¿por dónde comenzar?.Lo primero que tendrás que tener claro son tus objetivos ¿ya los tienes? Después, cultiva tu asertividad, es decir, saber mantenerte firme en tus convicciones pero sin ofender a los demás.
El objetivo de la asertividad es conseguir una situación en la que todas las partes ganan. Eso, claro está, no es algo fácil, por ello tiene que ser algo aprendido y consciente, que tendrás que poner en práctica todos los días hasta que te salga solo.
Para ello, tendrás que hacer lo siguiente:
  • Escuchar realmente a la persona a la que tienes delante. Esfuérzate por escuchar cada una de las palabras sin interrumpir.
  • No muestres emociones descontroladamente. Mientras escuchas, tienes tiempo para madurar tus pensamientos y ordenar tus argumentos. Tu cuerpo debe mostrar también ese control emocional. Vigila tus posturas, resoplidos, a dónde miras, etc.
  • No te tomes las cosas personalmente. Separa a la persona del problema, eso te dará perspectiva.
  • Mantén el contacto visual. La otra persona debe saber que tiene toda tu atención.
  • Habla con voz controlada, expresando tranquilamente tu opinión y aportando a la conversación en vez de menoscabándola con mensajes destructivos.
Mejorar tu asertividad es una inversión a largo plazo. Cada vez serás capaz de negociar mejor y así optar no sólo a lo que te mereces. Invierte en tu capital social.